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domingo, 12 de marzo de 2017

ESTACIÓN DE AUTOBUSES

ESTACIÓN DE AUTOBUSES

Un tejido de tránsitos,
rostros,
 pasos sin nombre
que albergan relatos;
innumerables Ítacas
arrugadas en el suelo
cual envoltorios, 
olvidados en la dársena
en un transbordo entre futuros
que nunca llegan.
Una estación es el preludio del viaje,
el final del viaje
o el viaje en sí mismo.
Y hay un verso jugando
como un niño
en las escaleras mecánicas,
hay esperas eternas,
prisas desesperadas
y cigarros para matar
ese tiempo que se nos muere entre los dedos.
Con el polvo suspendido
se van mezclando los años,
en el humo del tabaco
se difuminan los horarios
- las llegadas, las salidas -
hasta hacerse el todo somnoliento
de una existencia traslúcida
que apenas araña la vida.

lunes, 20 de febrero de 2017

EL DUELO DE LA CREACIÓN

     Hace tiempo que solamente publico poemas en este blog, y no era esta la intención única del mismo. Al menos cada cierto tiempo, intento hablar de la parte que más me inquieta: la creación misma, el arte de unir palabras hasta desarrollar un poema, un relato o una novela - yo, que siempre, toda la vida, quise escribir novelas -. Por estos días estoy participando en el montaje de una murga de carnaval en Pontevedra, lo cual es un magnífico ejemplo de creación colectiva, en la que el proceso es mucho más importante y divertido que la actuación misma, que se reduce a media hora de nuestras vidas. Adaptar canciones, escribir letras, construir escenario, aprender - en mi caso - a cantar... todo esto es más divertido que después subirse al escenario, donde la tensión y la euforia a veces no te deja disfrutar lo suficiente.
    ¿A dónde quiero llegar?. Pues a los procesos creativos, a ese momento, también en el ámbito individual, en el que se está solo contra la materia, intentando ordenar el universo para convertirlo en material aprehensible por el lector. Uno tiene entre las manos una vaga idea de a dónde quiere llegar, unas cuantas frases, o palabras, o imágenes que flotan en la mente; y todo eso hay que convertirlo en texto coherente, y además dotarlo de belleza. No quiero aquí presumir de la dureza de la escritura, algo que se hace por vicio y que, en nuestra forma de sentirnos importantes, llamamos vocación. Sin embargo hay algo de combate, de lucha contra la torpeza, el exceso y muchos otros defectos que, sabemos, caracterizan a los escritores malos. Y como queremos ser buenos, acabamos dudando de todo una y otra vez hasta llegar a algún texto que consideramos definitivo, a veces más por cansancio que por convicción.
     Esa pulsión existe y nos hace intentarlo una y otra vez. Tanto colectiva como individualmente. Hay que hacer alto, hay que construir los sueños con el material que tengamos entre manos. Y va a ser duro, y saldremos de cada enfrentamiento un poco más viejos y más sabios, como cuando terminamos de leer un libro endiabladamente bueno, de esos que nos arañan el alma. Y sí, más duro es picar piedra, pero hay que estar dispuesto al combate, y sobre todo a la posibilidad del fracaso, que siempre asoma en el dorso de la página. Yo cada día recojo el guante de este duelo con las palabras, y lo enfrento con la mayor dignidad posible, y con la esperanza de nutrirme de pequeñas victorias; porque lo he elegido, pero también porque no sé vivir de otra forma.

domingo, 19 de febrero de 2017

Ese privilegio...

Ese privilegio de tener tu cuerpo
debajo,
o encima,
o al lado,
pero pegado al mío;
de profesar la fe de nuestras pieles,
que es inquebrantable,
casi fanática. 
Este acariciarte el alma a lengüetazos 
y sentirla licuarse en mi boca
(a esto me sabe tu nombre)
y ser capaces de tensar el universo
con las yemas de los dedos.
Todo esto
es el cofre del tesoro,
,la riqueza a la que siempre
ha aspirado el hombre.

sábado, 28 de enero de 2017

HACE FRÍO EN LA CALLE Y EN LA TELE...

Hace frío en la calle y en la tele,
a los pies de la gente desalmada
muere gente aterida de miseria.
Alguno escribe quejas en el Facebook
sintiéndose coherente por un día,
la solidaridad de baratillo
de este globo global que nos engloba:
"se sirva usted civismo a bajo precio
y calme su conciencia, dos por uno".
Y yo soy refugiado en esta hoja,
tapándome con versos la vergüenza...
yo, amor,
te hablo tan desnudo 
que tiembla mi cuaderno:
me duelen los silencios
que nos vuelven culpables.
Así, te susurro verdades al oído
cuando por fin, de noche,
me acurruco a tu lado;
te cuento desgarrándome la voz
de todos esos muertos que llevamos
atados firmemente a nuestra espalda.
¡Y me siento tan torpe!
Mas sé que entonces puedo
asirme a tu piel cálida
y que ella hará de manta contra el miedo,
y te digo,
cual si fuese un secreto,
ya sólo sé vivir si es en tu abrazo. 

lunes, 16 de enero de 2017

EL VERSO Y LA IMAGEN (O TRABAJAR CON QUIEN QUIERE)

     Ni los más perspicaces de entre los seguidores de este blog se habrán dado cuenta de algo que sucedió hace tiempo: la desaparición de una entrada. Ahora os preguntaréis si es un misterio o un acertijo. No, es un hecho, hice, cual Demiurgo, desaparecer una entrada que había publicado un año antes de forma entusiasta. No me acuerdo exactamente del título, pero era la segunda parte de El desnudo y el verso, la prometida explicación. Como en las novelas de misterio, al final todo tiene una explicación. La entrada en cuestión se refería a la colaboración que estaba realizando con una fotógrafa para terminar mi proyecto de desnudo poético No hay más verso que la piel. El caso es que aquello no salió bien, hubo una especie de divorcio traumático y me quedé compuesto y sin fotos. 
     Durante un tiempo, como después de los divorcios de verdad, anduve perdido, sin saber exactamente qué hacer con aquel manojo de poemas que me habían costado días de convencer a las modelos de que participasen en el libro sin lucro alguno, desvelando su intimidad frente a la hoja de un cuaderno. Es esta una de las razones por las que este libro, que llevo anunciando prácticamente desde que comencé a publicar en este blog, todavía no haya visto la luz. 
     Después vino la luz, y  la luz se llama Rocío, a la sazón antigua compañera de piso y gran amiga. Ella me había expresado varias veces la ilusión que le haría participar en el proyecto como fotógrafa. Sin embargo durante bastante tiempo vivió fuera, en el extranjero, y no era plausible. Ahora, que vive un poco más cerca, hemos decidido que nos había llegado el momento, siguiendo con el símil del divorcio y las relaciones sentimentales. Así aprendiendo ambos a trompicones, hemos sacado adelante cuatro sesiones ya, de las que saldrán cuatro fotografías que acompañarán los poemas. Y por supuesto pensamos hacer más, a medida que vayamos consiguiendo coordinarnos escritor, fotógrafa y modelo.
     Rocío Barreiro está dotada de una sensibilidad visual que agradezco, y, al igual que yo, se enfrenta a este tipo de proyecto por primera vez. Juntos vamos aprendiendo y encontrando soluciones a los interrogantes que se nos plantean. Además, y esto es lo mejor, denota entusiasmo, ganas de sacar adelante este trabajo. Para mí se trata de un proyecto muy especial, diferente a todo lo que he hecho en mi vida, por muchas cosas que ya explico en la pertinente entrada de título ya mencionado. Si todo sale bien, este será el año en el que verá la luz, y ambos lo miraremos con el orgullo del que ve a su hijo salir al mundo.

viernes, 25 de noviembre de 2016

OTRO TÍPICO POEMA PARA EL VEINTICINCO DE NOVIEMBRE

En cada familia
hay una abuela diciéndote:
“deja que lo haga tu hermana,
que es una mujer”,
un padre que te pide
que cuides de ella
y que no vaya sola.
En cada hoga
hay un
“tú así no sales de casa”;
siempre, siempre un
“qué pensarán”
que hará que de una forma u otra
parezca una puta.
Hay también una madre que expone
que eso, aquello o lo otro
queda feo en una mujer
o que se levanta de la mesa
cuando su marido pide un segundo plato.
Sé que todo esto son lugares comunes,
que todos los años,
en veinticinco de noviembre,
alguien escribe cosas parecidas en su muro de facebook
y los adolescentes las leen,
y comparten memes en los que se dice
que si pegas a una mujer no eres hombre,
para después, el sábado,
controlar los whatsapps de su novia,
mear en sus piernas para marcar territorio
y no te acerques a ella que es mía.
Pero es que la realidad se construye
con esos lugares comunes
que hacen que casi pueda tocar la cuerda
que va desde tu abuela a la bofetada,
a la humillación,
a la muerte engalanada de pancartas
y minutos de silencio,
de gestos solidarios,
de veinticincos de noviembre.
Así que sí,
yo,
hombre en la medida de lo que este mundo
te deja ser hombre,
a veces libre por pequeños momentos
puede que cuando el mundo no mira,
voy a escribir el típico poema de estas fechas,
como quien canta un villancico en Nochebuena
o decide escribir algo en gallego el diecisiete de mayo.
Dirán que es coyuntural,
pero,
ya que no puedo cortar la cuerda,
igual, por un segundo,
puedo hacerla vibrar
y volverla visible.

sábado, 19 de noviembre de 2016

OTOÑAN LAS CALLES...

Otoñan las calles
con manos frías,
pero yo
te abrazabrigo
contra el mal tiempo,
lunilumino tus pasos
y desinvierno las sábanas.
Encamados,
encaminamos nuestros cuerpos,
primaverando porque sí,
aunque sea noviembre.
Porque nuestra única estación
es aquella
en la que uno espera al otro.